EDITORIAL TRITEMIO

LOS DIOSES EGIPCIOS EN LAS LÁMINAS DEL TAROT

26,00

Este libro hace un recorrido por la historia del tarot para mostrar cómo y por qué dichos dioses egipcios pudieron llegar hasta la actualidad camuflados en las láminas del tarot.

Sin duda, una obra de enorme utilidad para todo lector/a interesado/a en el conocimiento iniciático, en este caso vinculado al Antiguo Egipto.

Autor: Sebastián Vázquez

Páginas: 280.

Encuadernación: Tapa rústica (blanda).

Hasta el presente, tanto el origen como el significado de las láminas del tarot eran algo envuelto en el misterio. Esta obra propone la hipótesis de que estas forman un mutus liber que, por un lado, muestran el recorrido iniciático y, por otro, expone que en dichas láminas están presentes los más importantes dioses egipcios, si bien dentro de un contexto grecolatino y cristiano que los esconde. Para ello, el autor muestra al lector lámina a lámina todos los elementos simbólicos y míticos que vinculan cada arcano del tarot con una deidad egipcia.

Asimismo, da a conocer al/la lector/a las premisas básicas de la religión egipcia incluida la idea de los nueve «cuerpos de luz» de los que estaba compuesto el ser humano, su relato post mortem con la llegada del ba ante el Juicio de Osiris y el recorrido iniciático del faraón por nueve templos en donde participaba en los misterios de Isis, Horus y Osiris.

A su vez, este libro hace un recorrido por la historia del tarot para mostrar cómo y por qué dichos dioses egipcios pudieron llegar hasta la actualidad camuflados en las láminas del tarot.

Esta es, sin duda, una obra de enorme utilidad para todo lector/a interesado/a en el conocimiento iniciático, en este caso vinculado al Antiguo Egipto.

Peso 0,400 kg
Dimensiones 1,9 × 13,7 × 21,8 cm

Reseña

SEBASTIÁN VÁZQUEZ

Este libro trata de mostrar como desde el Antiguo Egipto han llegado hasta hoy, escondidos en las láminas del tarot, algunos de los principales dioses y diosas egipcios, o neteru, y con ellos algunos elementos de su religión principalmente a lo referido como vía iniciática y sus dos ideas principales:  evitar lo que denominaban la “segunda muerte” y acceder al llamado “segundo nacimiento”.

Estos dos conceptos que van unidos, son la base de toda iniciación, la base de todo aquello que dentro de la Tradición de Occidente ha conformado el marco en el que se han desenvuelto las distintas órdenes y grupos iniciáticos, tanto las conocidas como las más discretas o anónimas, tanto las desaparecidas como las operativas que, dentro de lo que se conoce como el esoteros, han desarrollado y desarrollan su trabajo.

Debemos recordar algunas características de este esoteros, término que significa “reservado” y que se lo debemos a la escuela pitagórica (siglo VI a.d.C). Este término se refería al segundo grado de enseñanza no abierto a todos, requería ser expresamente solicitado y guardar discreción sobre lo que se recibía de modo oral y que solo se transmitía a través de imágenes o alegorías, una de ellas eran los mutus liber. A este conocimiento se le llamó  en la Edad Media “buen saber”.

El tarot es un mutus liber, un “libro mudo en imágenes” que, en forma de alegorías, muestra dicho recorrido iniciático a través de una iconografía y simbología cristianas junto a elementos de la mitología griega. Sus láminas conforman un mapa de la vía iniciática, una vía que siempre se ha vinculado al peregrinaje, al inicio de un Camino. Y en el Medievo, el peregrino por antonomasia fue san Roque a quien nos encontramos claramente en la lámina del Loco en esa asimilación simbólica con el cristianismo; lo mismo pasa con la lámina IX del ermitaño con una iconografía prácticamente idéntica a san Antón Ermitaño.

Sin embargo en cada lámina del tarot podemos también encontrarnos una deidad egipcia y en ocasiones hasta tres, como ocurre en la lámina de La Luna en la que los dos cánidos son los psicopompos  Anubis y Upuaut y el escorpión alude claramente a la diosa-escorpión Selket. De este modo nos encontraremos en el tarot hasta 28 neteru egipcios, además de que en la lámina XX del Juicio se representa el episodio de la “pesada del corazón” del Juicio de Osiris.

Isis, Mut, Amón Thot, Sekmet, Horus, Hathor, Maat, Ra, Nephtis, Kephri… es decir, los más importantes dioses y diosas de Egipto y todo el contenido filosófico y metafísico de su condición de neteru se muestran en forma alegórica y sutil en esas láminas que, a modo de hoja de ruta, señalan un camino y las características de cada etapa del mismo.

Recordemos que los neteru fueron identificados por los griegos con sus propios dioses y les confirieron características propias muy cercanas a la naturaleza humana. Sin embargo, los egipcios los llamaron neteru, un concepto de mayor calado filosófico y metafísico que podemos definir como el de inteligencias divinas  expresadas en funciones vivientes tanto físicas como espirituales.

Esta obra resulta excelente para entender el hilo conductor del saber esotérico, en este caso milenario, y su capacidad de adaptación a los distintos entornos temporales y culturales pues, sin perder la esencia de su enseñanza, es susceptible de expresarse bien a través de sutiles alegorías, bien a través de elaborados elementos simbólicos como en este caso a través de las láminas del tarot que, de modo magnífico, resultan ser un compendio de conocimiento heredado del Antiguo Egipto.